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Lanzarote
Lanzarote es la isla de los volcanes. Innumerables conos y valles carbonizados que conforman un paisaje misterioso y único. No hace falta imaginarse el paisaje de la luna, basta con visitar esta isla. Sus entrañables pueblos son claros y alegres. Sus costas rodeadas de islotes y roques. Y sus playas son amplias, hermosas. Descubre en ellas la sensación de pisar donde nunca nadie había pisado antes. El contraste de los caseríos totalmente blancos con el color de la lava da lugar a un paisaje limpio y extraordinariamente tranquilo. Con esa paz inquieta de lo insólito, lo extraño, lo latente.
Parque Nacional de Timanfaya
Este Parque Nacional situado en la Isla más
oriental del Archipiélago canario, Lanzarote, en su sector centro-occidental, es
un espacio que refleja fielmente el volcanismo reciente acaecido en las Islas.
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Así, dentro de su perímetro se
pueden encontrar gran número de manifestaciones y fenómenos geológicos
de relevante valor científico y estético (lavas "aa" y "pahoehoe",
hornitos, tubos volcánicos, estratovolcanes, alteraciones geotérmicas,
"islotes", etc...), artífices de un paisaje volcánico de formas y
tonalidades caprichosas. En algunos puntos, como es el caso de la parte
central de la línea de fractura entre la Montaña de Timanfaya y Rajada,
se alinean hasta 25 cráteres en unas pocas hectáreas de terreno. |
Es en esta zona donde se han producido las erupciones más importantes de la Isla, correspondiéndose éstas al esquema clásico del vulcanismo canario: mientras los productos piroclásticos se acumulan principalmente alrededor de los conos y partes superiores, las lavas fluyen por una serie de grietas producidas a lo largo de la línea de fractura. Por otro lado, el litoral del Parque es un buen ejemplo de la persistencia de dos procesos que condicionan el modelado de las costas Canarias en general; así se pueden observar zonas de nueva costa por terreno ganado al mar en las erupciones, así como las morfologías resultantes de la fuerte erosión a que ésta se ve sometida por efecto del oleaje.
En el conjunto del Parque Nacional la variedad de especies vegetales, pese a los escasos 125 milímetros anuales de precipitación, es elevada, pudiendo encontrarse más de 100 especies de líquenes, quince de musgos, y no menos de cinco de algas. De las plantas superiores, representadas con cerca de dos centenares de especies, buena parte de las cuales se cuentan como endemismos lanzaroteños, canarios o macaronésicos, citar entre otras la tabaiba dulce, el verode, la aulaga majorera o la tedera. En las lavas recientes el aspecto más sobresaliente desde el punto de vista botánico lo constituyen los líquenes, que representan el inicio de la sucesión vegetal. En algunas zonas que no fueron arrasadas por las lavas, denominadas "islotes", las especies vegetales sobrevivieron a las erupciones volcánicas, siendo el punto de partida para la colonización de nuevos terrenos.
La fauna del Parque es aparentemente pobre. No obstante hay abundancia de invertebrados, así como de algunas especies de vertebrados; de éstos encontramos dos especies de reptiles (el lagarto de Haria, especie endémica de Lanzarote, y el perenquén o salamanquesa) y tres de mamíferos (la musaraña canaria, la rata negra, y el conejo). Las aves completan el panorama faunístico de Timanfaya. Debido a su proximidad a la costa africana, se suele producir un flujo masivo de migrantes tanto en primavera como en otoño, siendo la mayor parte aves de paso o accidentales; de ellas, unas 22 especies pueden ser clasificadas como invernantes. En cuanto a la avifauna nidificante, se hallan representadas en el Parque un total de 20 especies; entre otras, petrel de Bulwer, pardela cenicienta, paiño de Madeira, guirre o alimoche, cernícalo vulgar, perdiz moruna, gaviota argéntea, paloma bravía, tórtola común, lechuza común, camachuelo trompetero, alcaraván, guincho o águila pescadora, halcón de Berbería, etc. Por lo que respecta a la fauna marina del litoral, ésta es rica y diversa; se han inventariado más de un centenar de especies de invertebrados marinos y no menos de la cincuentena de especies de peces. Son de resaltar los grupos de cangrejos rojos, las lapas, los burgados, estrellas de mar, pulpos, sepias, morenas, ábades, salemas, pejeverdes, viejas, etc.
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